El complejo residencial Torres Blancas fue construido a principios de la década de los 70 junto a la playa de San Juan en Alicante, al sur de España. Una gran superficie de su fachada estaba cubierta de panales de hormigón, de un espesor de cuatro centímetros, los cuales no son sólo elementos decorativos, sino que también sirven de protección al núcleo del edificio de la luz solar directa.
Después de 40 años sometidos a la agresión marina, los paneles de hormigón han sufrido daños severos, en algunas zonas la armadura del hormigón estaba completamente corroída debido a la agresión de cloruros, y parecía inevitable una sustitución completa de dichos paneles. Sin embargo, el proyectista no estaba satisfecho con esto, porque parte de los paneles tenían la armadura en buenas condiciones. Intentó buscar una solución de renovación de los paneles que permitiese que parte de los prefabricados de hormigón originales se mantuvieran.

