La viga cantil en el Puerto de Málaga, muestra un considerable deterioro en su estructura. La parte expuesta al agua ha sufrido corrosión, evidentemente causada por la oxidación de las armaduras de acero, lo que ha provocado la pérdida de hormigón y la aparición de grietas. Se observa la exposición de las varillas de acero, lo cual aumenta el riesgo de más daños estructurales. Además, hay signos de humedad, lo que indica que la corrosión sigue activa.

