Se trata de un proyecto de unas nuevas oficinas en las instalaciones de la empresa Airzone en el Parque Tecnológico de Málaga. El soporte desde el que partimos era un recrecido con un mortero autonivelante de planta, bastante pobre en cuanto a resistencias, y muy fisurado, cosa que a la D.F. y a la constructora, como es normal, les preocupaba mucho.

