Enclavado en el centro de la capital hispalense, este edificio, que es propiedad del Consistorio, data de 1947, lo que lo convierte en uno de los mercados más antiguos de la ciudad, y uno de los más transitados por visitantes y turistas.
El proyecto redactado por Emvisesa detectó que la patología que urgía una mayor reparación eran las filtraciones desde la zona donde se sitúan los puestos de pescado hacia el sótano, haciendo necesario aplicar un revestimiento elástico e impermeable sobre el pavimento. Trabajos que suponían actuar sobre 550 m2.
Esta rehabilitación de pavimento e impermeabilización se tenía que realizar tanto en el interior de los puestos como en las calles que los cobijan, pasillos que están formados por una solería hidráulica de botones cuadrados. Asimismo, era necesario intervenir en toda la zona de pescadería del mercado, al igual que en la galería de carga y descarga situada en el exterior.

