Los pabellones del Recinto Ferial del Bidasoa contaban con un pavimento continúo realizado sobre la losa de hormigón y con un acabado de dos capas de Pintura Epoxi, para pavimentos de hormigón, desde el inicio de su actividad en octubre del año 2003.
Este acabado se ha ido deteriorando por la actividad del recinto ferial, y en la actualidad presenta distintas patologías:
‐ Delaminación o Separación entre la Pintura y la Losa de hormigón.
En ciertas partes de los pabellones, la pintura epoxi se ha desprendido del hormigón de la losa de los pabellones. Esto provoca que el hormigón quede al descubierto y que dicha losa no cuente con el acabado necesario, ni funcional ni estético, para poder utilizarse.
Esta patología acarrea que la losa no sea homogénea y que presente irregularidades y rugosidades que dificultan un correcto uso de los pabellones, no considerándose estéticamente un acabado que pueda ser usada de cara al público.
‐ Delaminación o separación entre las Capas de Pintura.
En algunos puntos de los Pabellones, se observan distintos tonos de Pintura, debido a que se están desprendiendo entre sí las distintas capas de la Pintura Epoxi.
Esta situación da lugar a que el pavimento no tenga un comportamiento uniforme, ya que este tipo de pintura solo funciona correctamente cuando están todas las capas, desconociéndose cuál va a ser la evolución de la misma.
Estéticamente, esta patología tampoco cumple con los requisitos mínimos para la celebración de cualquier actividad.
‐ Pequeñas Marcas en el Pavimento.
Se aprecian algunas marcas en el pavimento producidas por el uso habitual de los pabellones desde el inicio de su actividad.
‐ Daños en el encuentro de Pavimento con Arquetas.
Se aprecian daños en el pavimento en sus encuentros con las Arquetas distribuidas por los pabellones, producidas por el uso habitual de los pabellones desde el inicio de su actividad.

