El proyecto consistió en la impermeabilización de 6.500m2 de cubiertas de obra nueva proyectando unas cubiertas ajardinadas impermeabilizadas con membrana de TPO Sika Sarnafil TG 66 18, con el objetivo principal de recuperar la pérdida inicial del espacio "verde" y sus procesos naturales inherentes, como la fotosíntesis, la reducción de calor urbano y la mejora de la calidad del aire en la isla.
Igualmente se pretendía proteger la membrana impermeabilizante y proporcionar un aislamiento acústico que, con todo, aumentaba el valor de la propiedad por ese valioso activo de construcción.

