Todos los voladizos de las terrazas habían flectado de forma bastante acusada (hasta incluso 14 cm en algunos caso para un vuelo de 2,50 m aproximadamente).
A diferencia de algunas soluciones adoptadas por la zona, que consistían en colocar un pilar apoyado desde la cimentación en el borde del voladizo, este proyecto adoptaba una solución poco convencional, la cual consistía en montar una estructura metálica en voladizo en la cubierta plana del edificio y suspender de dicha estructura todos los voladizos afectados.
Para ello se ancló una viga metálica UPN galvanizada en caliente en el canto de forjado de los voladizos, posteriormente y gradualmente por plantas se recuperó el nivel del voladizo hasta su posición original mediante gatos hidráulicos. Una vez recuperada la horizontalidad de los forjados, se conectaron los tres redondos macizos de acero a la viga UPN planta por planta y éstos a su vez se soldaron a la estructura superior de la cubierta.
Con todo ello, las viguetas del forjado de los voladizos habían cambiado su forma de trabajo (en lugar de en voladizo pasaban a estar biapoyadas) por lo que se tuvieron que reforzar inferiormente vigueta a vigueta con laminados poliméricos de fibra de carbono:
- SIKA CARBODUR E313: 500 m.
- SIKA DUR 30 ES/PT: 23 lotes de 6 kg (138 kg).
- SIKA DUR 31 EF EN/ES/PT/EL/RO/IT: 12 botes de 6 kg (72 kg).