Se trata de una pasarela atirantada con dintel de planta curva suspendido lateralmente por medio de tirantes de una torre central vertical situada en el lado interior de la curva. El tablero aparece completamente exento en todo su recorrido al no existir ninguna conexión con la torre, potenciando la impresión de encontrase flotando sobre la plataforma de la carretera. La torre de atirantamiento es vertical con sección troncocónica, ligeramente fusiforme, y no presenta cables de estabilización traseros ya que es el propio sistema de atirantamiento el que garantiza estabilidad al emplazarla en la posición en la que se anulan las componentes horizontales de las cargas de los tirantes en cualquier dirección y de esta manera sólo se transmiten fundamentalmente cargas verticales a la misma. De esta forma la sección resistente de dicho mástil puede apurarse y conseguir una mayor sensación de ligereza. En su extremo superior se remata con una prolongación no estructural afilada que acentúa su presencia y esbeltez. Los tirantes se disponen en abanico pero en configuración heterodoxa, en tanto el anclaje de los cables en la torre se realiza de forma inversa a las disposiciones clásicas: las posiciones inferiores del anclaje en torre corresponden a los cables anclados a mayor distancia en el tablero. La pasarela está constituida por cuatro elementos básicos, dintel, torre de atirantamiento con sus cimientos, cables y estribos-contrapeso. El dintel tiene un desarrollo de 84.50 m de longitud entre estribos y estrictamente esta es su luz pues se encuentra exento en toda su longitud sin apoyos intermedios, aunque la posición de la torre de atirantamiento, ligeramente descentrada crea una distribución aparente en dos tramos de 40.00+42.50 m. El tablero presenta una planta circular de radio único de 33.25 m. Se encuentra colgado de forma continua de la torre por cables anclados en el borde interior cada 4.50 m. La plataforma del tablero presenta una anchura constante total de 5.50m, presentando una anchura útil de 5,00m para permitir el cómodo desarrollo de flujos de peatones y ciclistas en ambas direcciones. En la propuesta no se ha incluido ningún tipo de cubrición del tablero, a pesar de la climatología asturiana con frecuentes precipitaciones casi en cualquier época del año. Si es cierto que el diseño de un tablero curvo atirantado como el que nos atañe, de gran esbeltez, que parece flotar sobre la plataforma de la autovía, perdería cierto grado de ligereza al incorporarle una cubrición superior, por muy ligera y transparente que esta resultara. La torre de atirantamiento es troncocónica, ligeramente fusiforme, con una altura de 40 m, prolongada en cabeza con un remate cónico de 15 m que estiliza su presencia. En la punta superior del mástil se establece una linterna de posición configurada a partir de cuatro tiras LED, llegando a una altura total de 60 metros.

