INTRODUCCIÓN
En agosto de 2022 se procede a la realización de las obras para la reparación de la presa de San Andrés de los Tacones por la empresa APLINOR, adjudicataria para realizar los trabajos de obra civil para la reparación de la presa.
ArcelorMittal es el titular de la presa de San Andrés de los Tacones, que cierra el embalse del mismo nombre, en el concejo de Gijón, Asturias.
Esta presa, construida en 1970 en el cauce del río Aboño, permite el embalse de un máximo de 4 hm3 para los usos recreativo e industrial, así como el abastecimiento de la factoría que ArcelorMittal posee aguas abajo de la misma.
La presa cuenta con un aliviadero de hormigón con cuatro vanos regulados por sendas compuertas (tres de ellas tipo Taintor y una de tipo vientre de pez). El cuerpo de la presa, construido en materiales sueltos, posee una impermeabilización por medio de hormigón asfáltico en su paramento aguas arriba. Se trata de una presa de materiales sueltos, compuesta por un núcleo de zahorras apoyado sobre materiales de acarreo del rio y una pantalla asfáltica impermeable en el talud del intradós de la presa.
Las zahorras apoyan sobre la capa de acarreos del río que se asienta sobre un nivel impermeable de margas. La pantalla asfáltica se prolonga hasta el nivel de margas y se finaliza contra una galería perimetral de hormigón armado que se incrusta en el nivel de margas.
La sección de la pantalla asfáltica tiene las siguientes capas:
- Una primera capa de espesor 1300 mm de zahorras compactadas en el paramento.
- Una capa de regularización de 200 mm de espesor
- Una pantalla asfáltica de 300 mm de espesor compuesta por las siguientes capas: hormigón asfaltico denso 60mm, hormigón asfaltico poroso 120mm, hormigón asfaltico denso 120mm y pintura de protección.
Para rematar la impermeabilización de la presa se dispone un tapón de arcilla sobre la galería y parte de la pantalla asfáltica completando de esta manera la impermeabilización de la presa.
ANTECEDENTES
La seguridad de una presa de materiales sueltos con pantalla asfáltica está supeditada a la ausencia de filtraciones a través de la pantalla que pudieran ocasionar erosiones internas. Para el control de estas posibles filtraciones, la Presa de San Andrés de los Tacones cuenta con 107 drenes que, en caso de producirse, recogen las aguas filtradas a través de una galería perimetral existente bajo el pie de la presa.
En el marco de los trabajos de seguimiento y control de la presa, ArcelorMittal encarga anualmente un “Estudio de Control y Seguimiento de la Presa” a la empresa EPTISA. Indicándose en el “Informe de seguimiento anual. Periodo (01/01/13 - 31/12/13)” que se han detectado filtraciones significativas en la presa.
Debido a esto, ArcelorMittal encarga a EPTISA, un estudio del estado del cuerpo de la presa para detectar el posible origen de las filtraciones. Dicho Informe lleva por título “Instrumentación e informe de auscultación y estado del cuerpo de la presa de San Andrés de los Tacones a fecha de diciembre de 2013" y en él se realizan cinco sondeos para la instalación de cinco nuevos piezómetros, así como una prospección geofísica del cuerpo de la presa donde se detectan, de manera localizada, zonas de posible removilización y lavado de finos a profundidades entre 1,5 y 2,5 m bajo la superficie de la pantalla asfáltica.
Además, a fecha de diciembre de 2014, EPTISA realiza una inspección visual de la presa recogiendo los resultados en el "Informe de Inspección de Daños Nº3. Presa de San Andrés de los Tacones (Aboño)". En dicho informe, se hace referencia a la existencia de grietas transversales al dique que provocan un aumento significativo de las filtraciones en el mismo.
Por lo que respecta a la localización de filtraciones y grietas, se observa que se localizan en la zona superior del talud aguas arriba, lo que se justifica al encontrarse esta zona, en función del nivel del embalse, a la intemperie. Por el contrario, en las zonas inferiores del talud las presiones originadas por el empuje del agua son mayores, contribuyendo así a evitar la aparición de tracciones que originen fisuras.
El proyecto original de construcción de la presa hace referencia a la necesidad de controlar la ausencia de filtraciones como garantía de la seguridad de la presa; al considerarse que, debido a la posible pérdida de impermeabilidad de la capa asfáltica, podrían formarse caminos de infiltración a través del macizo de la presa que provocasen el arrastre de material. A este respecto, es importante considerar el principio básico de que los suelos tienden a erosionarse cuando el agua fluye sobre o a través de ellos, pudiendo generarse fenómenos de tubificación.
Los fenómenos de tubificación citados consisten en la formación, por erosión progresiva, de un conducto a través de la presa o de su cimiento. El sentido de la fuerza de filtración sigue el de las líneas de flujo, pero la erosión se ve impedida por la masa del suelo. En cambio, al emerger aguas abajo no existe masa alguna que se oponga a la erosión. De producirse este fenómeno podría suponer la pérdida de las condiciones de estabilidad de la presa.
Ante esta situación, como medida preventiva por parte de ArcelorMittal, se planteó la realización las siguientes acciones:
- Llevar a cabo la apertura de compuertas en el embalse, disminuyendo así la cota de aguas en el embalse desde cota +38.5 m a cota +35 m. Se comprueba que con esta medida las filtraciones en el cuerpo de la presa han disminuido considerablemente.
- Realizar un seguimiento y control de las filtraciones.
- Realizar un estudio de las posibles soluciones: queda patente la pérdida significativa de impermeabilidad en el cuerpo de la presa debida al deterioro natural de la capa asfáltica. Esto pone en peligro la estabilidad de la presa, por lo que se considera necesario realizar un proceso de restauración, fundamentalmente en el sellado, e impermeabilización del paramento de la presa aguas arriba.

